Visitar un huerto, respirar aire puro, saber como crecen nuestros alimentos, recorrerlo paso a paso con su agricultor, te conecta con la naturaleza en estado puro.Todo está perfectamente controlado y en concordancia con los procesos naturales de la tierra, los vegetales y sus frutos se ven alineados como si de un trabajo en equipo se tratara, desde como se trata la tierra hasta como llegan los alimentos a la mesa.Todo gira sobre ruedas.Los procesos de rotación del cultivo, las diferentes asociaciones entre vegetales en diferentes estaciones del año, los distintos tipos de vegetales y sus necesidades.
Me explican por ejemplo, que hay tres tipos de vegetales, uno son los "Donantes", su misión es la de aportar y dar, que es el caso de las leguminosas, la de los "Fuertes consumidores", como son los frutos que necesitan gran cantidad de nutrientes provenientes de la tierra, y los "Consumidores ligeros", que consumen menos nutrientes, y son los cultivos de hojas.
Otro dato curioso, que me llamó la atención es el del papel que tienen las flores y plantas aromáticas, que actúan como protector del huerto, se cultivan en los extremos de la siembra, para así atraer a los insectos, que ayudan al equilibrio del huerto y a la salud de la tierra.
La naturaleza avanza por si misma, con la ayuda del hombre, no en su contra.Es una lástima que por intereses propios de los seres humanos, estos procesos naturales se vean afectados y alterados rompiendo así la armonía de un entorno idílico y con productos saludables.
Tal vez, algún día podamos relacionarnos con la naturaleza de tú a tú, con proximidad y respeto, dándole su lugar y su tiempo, sin que suponga un gran trabajo, pintando otro mundo y cambiando la perspectiva.Es bueno, es sano volver a las raíces, eso te da otro enfoque, te centra, te recuerda de donde vienes, tu esencia, te ayuda a comprender, que hiciste mal, que estás haciendo y en que puedo mejorar.
Tenemos trabajo por delante, tenemos muchísimo que mejorar para avanzar en equilibrio con el medio ambiente.
Tenemos mucho trabajo por delante, comenzando por uno mismo, ya sabemos que no podemos cambiar el mundo, pero si nosotros lo hacemos poco a poco, ya es un pequeño paso para un largo recorrido.
Nada está escrito ni decidido, al menos creo eso, así que tenemos la oportunidad de cambiar continuamente todas aquellas cosas en las que creamos y queramos, cambiando el destino para avanzar, aunque para eso tengamos que volver la vista atrás y mirar por un momento nuestras raíces, las que nunca debemos olvidar.
Conectarnos con la naturaleza hace bien. Divinas las fotos! Saludos
ResponderEliminarGracias por llegar hasta aquí, me hizo mucha ilusión paisana, y poder descubrir tu blog, que es precioso!
EliminarUn saludo
Gracias por llegar hasta aquí, me hizo mucha ilusión paisana, y poder descubrir tu blog, que es precioso!
EliminarUn saludo
Las sensaciones que nos produce la naturaleza, el sentir y vibrar con la tierra, el respeto, sus frutos y bondades. Un ciclo infinito y mágico, gracias por compartirlo Sil.
ResponderEliminarUn abrazo enorme y mi mejor vibra!!!
De nada MAyte, gracias por animarme a lanzarme poco a poco.
EliminarUn besazo grosa!!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarJo, qué bonito Silvia, me ha encantado tu nueva sección.
ResponderEliminarMuchas gracias Rosa, espero que la disfrutes tanto como yo.
EliminarCariños compañera!!
Silvia, tremendas fotos, que bien sabes captar y transmitir los momentos
ResponderEliminarBss
Gracias Dolores, eso es lo que intento cuando lo hago y disfruto mucho de estos momentos.
EliminarUn saludo.